Situada entre los 2 mil y los 4 mil metros de altura sobre el nivel del mar, atravesada por el Río Grande, y coloreada en amplia gama por los minerales que conforman sus sierras, y declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, esta quebrada de indescriptible belleza e inagotable fuerza cultural, constituye el punto de partida de un recorrido siempre atractivo y variable.